viernes, noviembre 26, 2004

[columna 10] Listas. No dejes para mañana lo que puedes anotar hoy.

Tomo el cuaderno, (que lo mismo puede ser agenda electrónica que notepad en la compu) y empiezo a escribir. Anoto un pequeño círculo al inicio del renglón significando que lo que empezaré a apuntar es una lista y esa pequeña bola al inicio de la frase indica que lo que estoy anotando es solo la primera de una serie de cosas relacionadas entre si por al menos alguna característica de acuerdo a mi cerebro.

Mi vida esta llena de listas, las más obvias serían las lista de pendientes del trabajo, la de compras del mercado, la de discos y películas por conseguir, la lista de teléfonos, pero resulta que hay una serie de listas que abotonan mis pensamientos a mi actuar cotidiano, pequeños cuadros mentales que ponen bullet points a mis formas y mis fondos.

Dentro de estos rubros están mi lista de amigos, la lista de mi familia, la lista de las cosas que aún no he hecho en mi vida, la lista de mujeres que han anotado su nombre en algún lado de mí, la inmensa lista de las posibilidades no seleccionadas, la reducida lista de las cosas por olvidar, la muy recurrida lista de recuerdos inolvidables, y una serie de listas que en cualquier momento se disparan para hacerse presentes en mi plática, en mis ideas o en mis actos.

De hecho esta columna empieza con una identificación que la hace parte de la lista de columnas escritas para este pasquín.

Esta costumbre de hacer listas se la debo a la memoria ineficiente que la naturaleza me proveyó. Así lo que un día comenzó con una simple anotación, terminó siendo una adminículo indispensable para que no se deslicen las chinches-tachuelas que sostienen los recuerdos en la pared adecuada dentro de mi cabeza.

Pero resulta que no solo yo hago listas. El mundo entero las hace y las utiliza como medio de comunicación, de intercambio de ideas, de medición de importancias y relevancias cotidianas. Las listas no solo relacionan las cosas en ella sino que además puede ser un buen pretexto para relacionarse con los demás, de ahí salen los chismografos tan usados en tiempos de mi mocosa infancia, las mentadas listas de las cosas que te llevarías a una isla desierta, al fin del mundo o al hotel, los top ten de la música cumbianchera, y por supuesto el tan culturoso cuestionario de Marcel Proust hecho famoso por la revista Vanity Fair. Todas las listas acaban marcando un rasgo inequívoco de la personalidad de quien hace la anotación.

Desde la manera de organizar las listas ya sea en perfectos cuadros sinápticos que relacionen todas las cosas por características o afinidades hasta las breves anotaciones hechas detrás de un boleto de metro con la lista de lo que no se nos debe olvidar, todas son reflejo fiel de la estructura de pensamiento (des)organizado del ejecutante.

Así con cada prioridad anotada vamos acomodando las listas de las cosas importantes en nuestras cabezas, nuestras preferencias, nuestros miedos y nuestras creencias más profundas. Vamos enlazando pensamientos y acabamos por hacer la síntesis perfecta de lo que pensamos es más importante para vivir. Las listas entonces acaban siendo un reflejo del alma y de nuestra percepción. ¿Así que ya solo me pregunto cual será mi primera anotación sobre mi vida?

Comentarios, listas del super, sugerencias o mentadas a:
dicho_al_lecho@yahoo.com.mx


[Sugerencias Bibliográficas]
• The Disinformation Book of Lists
Russ Kick
The disinformation company
ISBN: 0972952942

[Sugerencias Cinematográficas]
• High Fidelity
De Stephen Frears
Con John Cusack, Tim Robbins y Catherine Zeta-Jones
Touchstone Pictures
(recomendación de Victor Iglesias)

[Sugerencias Musicales]
•Billboard Top Hits of the 90's
Varios
Rhino Records
ASIN: B00005MLV1

[Sugerencias Web]
El cuestionario Proust

2 comentarios:

Oscar Gabriel Campos dijo...

Las listas son una forma de desordenar el caos para que se vea bonito.

sofía dijo...

No sólo hacemos listas, pertenecemos a listas. Por el mero hecho de ser y de conocer, de compartir la vida con los demás. Ahora me pregunto en las listas de quién estaré y por qué. Bah.